martes, 31 de julio de 2012

DIME


Dime dónde pongo mi pasado
ahora que éste presente quiere
llenarlo sólo contigo.

Los días llegan colmados de ti,
me despierto al sol de tu sonrisa
y cierro los ojos diciendo tu nombre;
lo ocupas todo dentro de este corazón humano..

TU SUEÑO


Que eres mi más real sueño,
no lo puedo negar.

Sin embargo sigo en el sueño,
soñando que tú sueñas conmigo.

Para mí, tus palabras
son como agua fresca
en la soledad de este desierto falaz.

NOSTALGIA


Los silencios
son una señal,
de que ya no me quieres igual.

O tal vez quererme sí,
pero no como en aquellos años,
cuando me escribías con una pasión única,
 el amor te rondaba
hasta hacerte temblar
con el susurro de mi nombre.

Donde el dolor nos habitaba
por la ausencia mutua.

Cada canción, cada atardecer, 
cada instante de alegría
eran siempre una razón
para anhelar encontrarnos en cada latir.

RESUCITAR Y MORIR


Resucitar una y otra vez...

Vivir y morir ante lo que quieres
nacer y resucitar ante lo que nunca llega,
y de lo cual estás segura, jamás será.

Alimentar la dicha de sentirse amada,
pero a qué precio?
El precio de la espera, es la cuota de dolor
más alta en el amor.

Sí, esperar que el otro te sea,
en la espera de ser
lo que el otro quiere que seas.

La espera es sólo mi ausencia,
el dolor es mi nunca presencia...
Cuánto nos ausentamos,
y cuánto tiempo sin acercarnos.




YA SÓLO SOY


La sombra del silencio
nos abraza
y la soledad nos obliga a abandonar nuestros principios.

Ya no soy lo que era
cuando sólo el amor nos unía.

Ya sólo soy
lo que  las voces pasajeras
me dicen que soy
o al menos lo que de ellas quiero oír,
para ocultar tras el sol,
lo que siento tras esta armadura
que necesita descubrir un biso de amor.

MENTIRA


Amor que corre y huye
como cometa entre los dedos del infante.

Ser una parte de ti  y tú una parte de mí
es mi más profundo anhelo.

Pero el destino ya me hizo ser
me hizo elegir y tú no estabas entre esas decisiones
cuando la libertad me permitía escoger.

Ahora sólo quedan  la distancia mordaz
que destruye la gota de agua
que aún queda en nuestro desierto falaz.

Éramos y ya no somos.
El vacío pudo llenar más
que lo que el amor construyó.

Ahora somos llanto y mentira
que se cubren tras la máscara de la indiferencia
para ignorar que no somos lo que queremos ser.

Somos la lucha contra las circunstancias,
estamos amarrados a un mástil,
encalladas nuestras manos, ya no lo quieren intentar más.

Huir se hace riesgoso, porque se peligra
La vida de aquí y  la vida de allá.



ERAS


Eras el refugio pasajero
de un corazón confundido
que hecho pedacitos
quería reconstruirse
en cada abrazo, en cada sonrisa
en cada ilusión soñada a tu lado.

Eras la ternura  reclamada  que moría
ante cada paso en el que te alejabas de mí.

Eras la confusión,
 el caos de mi mente,
que no me reconocía
en un nuevo mundo creado por ti.

Mundo que se acabó
cuando me miraste y fríamente
me dijiste, ¡Adiós!.
  

VANA ILUSIÓN


Entre las palabras te busco
y no te encuentro,
te hallo refugiado en el silencio
de tu soledad y de tu existencia.

Eres la caricia que el viento 

se llevó de mis manos
y jamás la retornó
para abrazarla con mis besos y
y mis ilusiones.

Eres la búsqueda de lo que jamás
será mío
de la utopía
del milagro
del imposible
que busca en la sombra
el abrazo del amado
que lejos huye
corre
y muere
ante cada minuto que la vida me arrebata.

Nunca serás mío
nunca seré tuya
porque así lo has querido.

Nunca tu corazón latirá junto al mío
porque tu sangre corre por otras venas
por otros sueños
por otros caminos
y que propiamente no son los míos.


EL FIN HA LLEGADO


El silencio es la prueba innegable
de que el fin ha llegado.

Sólo basta con sentir
el frio de tu ausencia
para reafirmar que todo ha terminado.

Porque en verdad
la mejor prueba del amor son los hechos
y no las palabras.

Las palabras son un engaño
al oído del corazón,
que cuando llegan a la razón
ésta te avisa
que esto no es amor.

Al otro lado de la orilla
y quizás al mío
existan muchos hechos
que nuevamente reafirmen
que esta historia
no nos pertenece.

Este es el momento de decir adiós
cuando el dolor está lejos
y la serenidad me habita
para mirarte a los ojos y decirte gracias amor, muchas gracias
por todo lo vivido.



                                                                                                     

NADA EXISTE Y TODO SOY


La vida son instantes
y un instante a tu lado
ha sido una vida.

 Tienes la virtud
de llevarme
donde nada existe y todo soy.

Me has enseñado a vivir
de otro modo.

Me has pintado el mundo de color.
Quiero te lleves contigo

mi amor por ti,
para esos momentos en que escaseen las alegrías.

Te llevas de mi lo que soy
para que tú seas.






A PARTIR DE HOY


A partir de hoy
aprenderé a amarte desde tu mundo.

Formaremos un universo
con los pies en la tierra,
pero con la mirada,
puesta en el sol.

Construiremos un amor
tan grande,
que hasta el mismo amor
sentirá celos…

Será único,
Exclusivo…
Será nuestro.




¿Qué quieres de mí?


¿Qué quieres de mí?
Sólo dímelo,
Y si puedo te fabrico
un mundo
a tu medida.



ERES




Eres parte de mi misma
en este momento.
Nada puede cambiar eso.
Ni aunque lo deseáramos
de otra forma.

Recuerda eso siempre,
porque aun si lo vientos
cambiaran de dirección
o si la vida nos negara
la posibilidad de vernos
de nuevo,
todo esto habrá valido  la pena,
porque la vida nos regaló uno al otro
para siempre.





ENGARZAS MIS SUEÑOS





Te me has metido en la piel
Tan profundo y tan intenso
Mujer de vino y agua dulce.
Como la caricia del sol
En el vientre de la flor fecunda.

Pasas por las rutas de mi cuerpo
Como si yo fuera tu propio país
Y engarzas mis sueños
Con las hebras de tu risa.

Gimo ovillado en los rincones
Sobreviviendo a la espera
De verte de nuevo.

Y cuando la noche de tu pelo
Cruza la puerta de mi mirada
Fiestas milenarias sacuden mi espíritu
Y mi piel grita:¡”TE AMO”!

QUISIERA


Amor como quisiera
Encontrar las palabras exactas
para decirte cuánto te amo…

A veces te veo y mi corazón
Me duele de dicha y de dolor.

Eres un ser maravilloso, total
Y absolutamente encantador,
porque sencillamente, eres.


¿QUIÉN TE DIJO QUE QUIERO QUE ME OLVIDES?


¿Quién te dijo que yo quiero que me olvides?
Yo quiero vivir en tu corazón,
Si quieres me comprimes,
hasta donde quieras,
pero no me vayas a sacar de ahí.
Siempre tendré cabida
en un rinconcito empolvado,
no pido demasiado.

DUELES


ÉL
Te empiezo a borrar
conforme a tu indicación explícita.

Hago de cuenta que no existes a partir de este momento... pero,
mis recuerdos son mi asunto.

Esta es la última vez que te escribo.

Cumplo con todos los puntos de tu mensaje...
Excepto el último
en que me pides que te olvide.

DUELES



ELLA
Bórrame para que no sea tu dolor.
 Haz de cuenta que no existo
para que no me esperes.
 Para que los períodos de tiempo
en que no te escribo
 parezcan años, nunca
 más me escribas.
 Para que no te lastime, Olvídame...

 Te envío un lágrima, que se anidó al leerte, en lo más profundo de mi
alma.

ÉL Y YO


ELLA

Me duele el alma
con esos dolores de parto gimiente.

Tu presencia resbala por mi piel
sin poder saberse mía.

Me quema tu indiferencia egoísta
que me lanza a la soledad
de mi nada.

Grita mi alma en silencio,
te llama este sentimiento que no se aleja de mi piel.

Aunque quisiera arrancarte
como lo hace la serpiente con su piel.
Mudar un nuevo ser sin ti
Sentirme libre
de la esclavitud de tu amor
que no me sabe amar.

Vivo y muero
al ritmo de la luz,
nazco para morir ante ti.
Se me hace eterno el segundo
en que no me haces parte de ti
y nuevamente, vuelvo a morir.

Sólo espero que el mañana
me otorgue la liberación
de mi ser,
que hoy, se encuentra atado
A la nada de tu amor.




ÉL

Cuando el alma ha compartido
la agonía de ser uno en la entrega,
la piel tiene marcas de rosas enlazadas
tersuras de pétalos y armonía
entre agujas de dulces añoranzas.

Hasta la indiferencia tiene oasis,
lugares de cantos angelados
donde brotan caricias en espera
y se rozan impúdicas las ansias.

Los gritos de la ausencia son puñales
hilos de vidrio, abrazos de hielo
que buscan el calor de una mirada
y el inicio de fogatas invernales.

No me arranques de tu piel esclavizada
sin oír la voz que resbala por tu cuello
entre gemires de raza abandonada
y tapices de cálida ternura.

Morir, sí, pero en mi abrazo
entre murmullos de entrega
y capullos anhelantes de la fragua
hazte parte de mi, como un cardo
inunda de música esta alma.

Lo que es todo no lo llames nada,
la nada es la libertad en el viento
la verdad humana es que te quiero
y sufro de agonía por no verte.

             




NEGÁNDOTE AL OLVIDO


Si supieras como mi alma se eleva ante tu presencia,
retornarías a mí una y otra vez
negándote al olvido total.
                                  Sandra Yeniber Arenas Castro

VIVIR


No sé qué es lo que me pides
 porque no sé qué es lo que me puedes dar.

No sé qué es lo que esperas
 porque de ti no sé qué puedo esperar.

No sé dónde encontrarte
porque no sé dónde me encontrarás.

 No sé de mí que es tuyo,
 porque en mi camino cuentas me pedirás.

                                 Sandra Yeniber Arenas Castro

ERES LA LLUVIA


Hoy al ver caer la lluvia,
supe qué era poesía.
Ella suavemente se derramaba junto a mis ojos.

Cada hoja que de árbol en el viento,
era una a una las letras de tu nombre
que dibujaban mi paisaje otoñal.

                                    Sandra Yeníber Arenas Castro

¿EL TIEMPO FUE NUESTRO ESTORBO?


¿Será realmente, que procuramos encontrar nuestro tiempo?
¿El tiempo fue nuestro estorbo?
¿o  acaso fue nuestro miedo, mi miedo o tu miedo
el que crearon barreras que el amor creyó infranqueables?

Sabes que te pienso en la inmensidad del recuerdo,
cada día, tú sabes, que estás
en la inmensidad de mis recuerdos.

Que son ellos, los que me impiden alejarme de ti,
los que me atan como una barca en la orilla,
que no quiere remar más,
porque al fin ha encontrado lo que siempre había soñado.

Aunque los sueños, sueños sean
yo te hallo como en los más dulces de ellos.

RECUERDO


Por estos días de invierno recuerdo
el calor que habitó en mi corazón
y que regocijó mi vida con la ternura de tus palabras
los poemas que hacían que mi alma volara hasta el infinito...

Tú...
me recuerdas una de las mayores felicidades...
el haberte conocido, el haber existido
en mi mundo para recrear mis más hondos afectos...
 
También recuerdo tus miedos,
te sentías perseguido por los demás,
se te olvidaba que nuestros afectos se notaban
aunque quisiéramos evitarlo.

Aun recuerdo la luna y las estrellas
que hiciste mías de tus manos.


NÁUFRAGO


Aletearon tus párpados y
despertaron huracanes furibundos
que acometieron mis poros
e incendiaron mis mares interiores.

Náufrago tuyo,
nadé hasta tus bordes y me rendí.

En mi cabeza retumbaba
la glosa discursiva de la marea.

Cubriste mi rostro con tus labios,
te embarcaste en mi cascarón vacío.
Luego, usándome como tambora,
tocaste un son de africanos tristes.

Entonces, tornaron las palabras:
fuertes y sonoras.
Hice con ellas una pelota de trapo,
las arrojé al fuego.

Entendí que para devorar
a alguien tan real como tú
no hacían falta letras y metáforas,
sino el ejercicio de los músculos,
la crispación de los nervios y
unas manos vibrantes de deseo.

Te aprendí completa
 como si fueras una lección para el recuerdo.

De pronto descubrí
que las palabras seguían encarcelando mis pensamientos y callé...

Quise esconderme
dentro de una concha de caracol marino
para alejarme de la sociedad,
pero cuando me estaba acomodando
 para encorvarme por varios cientos de años,
me encuentro con tu mirada 

que me hace una llave al cuello,
 me derrumba sobre tu piel.

QUISIERA


Como quisiera fotografiar
Minucia por minucia
Pedazos de futuro y colocar
Las fotos instantáneas en un álbum
Para que las veas cada vez
Que sientas
Que todas las ventanas
Se cierran con el viento de la desesperanza
Y restaure tu fe
Desalentada.

Sandra Yeníber Arenas Castro

ILUSIONES VANAS


Cada vez más reafirmo,
esperar de ti lo que tanto anhelo
sigue siendo una utopía que 
se alimenta de ilusiones vanas.
 
Seguir descubriendo una y otra vez 
en uno y otro rostro la cara de la mentira,
de la escasez, de lo altamente afectivo en lo humano.

No me puedo mentir más,
reconozco que la ruta seguida no es la del amor,
o por lo menos no la del amor que yo espero.

Sigues siendo la réplica de lo absurdo,
de lo inexistente en la dimensión en la que pertenezco. 

Eres una palabra disfrazada de mentiras,
de ausencias, de súplicas mías hacia ti.

Eres  lo oscuro en quien he pretendido hallar una luz,
y qué equivocada he estado.

Me he mentido a mí misma,
eso es lo que más duele. 

Me he querido engañar haciéndome creer que esto es real,
cuando el abismo que nos separa es tan grande. 

El mundo al que pertenezco te es ajeno y el tuyo mucho más para mí.
Mi desequilibrio está dado porque quiero creer que esto es real, pero cuando miro mi tiempo y mis circunstancias redescubro,
que tú eres una ficción.

El dolor que se instala en las cavernas de mi mente,
son producto de mis manos cansadas en abrazar una mentira. 

                                                        Sandra Yeníber Arenas Castro

PREFIERO


PREFIERO


Prefiero los ojos que extrañan, las sonrisas prohibidas, los tiempos de espera. Sueño con el reencuentro perfecto, sin posibilidades, sin motivos… inesperado. 

Las miradas lejanas sin palabras sin saludos. Los celos inventados… el paso apurado. Prefiero pensarte distante, curiosa, inestable. Sacudir los recuerdos, moverlos, inventarlos, juntarlos y cambiarlos. Combinar situaciones, momentos, días y noches.

Prefiero verte en la otra vereda, acompañada, solitaria y hermosísima. Prefiero pensarme sin vos, y buscarte sin mí. Caminar corriendo a la casualidad de sentirte novelescamente. Tener un libreto, un diálogo, un final no tan feliz. Un final que no aburre, que perdura… que nos mantiene con algo bien adentro, imposible de arrancar, de terminar… algo para siempre, entre todo esto muy descartable. Entre vos y yo, que nunca fuimos… y que somos nada para siempre, para ser. Así lo prefiero, imaginable, perceptible… inentendible para mí, obvio para vos. 

Vos que preferís lo que es, lo que logramos… vos que preferís vivir sin morir, volumen sin ruido, bailar en silencio. Vos que preferís el mí sin mí mismo, con vos tuya… con ellos solos. 

Preferimos lo mismo pero distinto, mudamos los aires, no conseguimos irnos… alejarnos, nos pisamos orgullosamente las manos que sostenían lo imposible, lo arrugado de aquel amor inexplicable. Olvidemos lo ocurrido, preferimos lo mismo. 

Olvidemos lo sucedido, preferimos preferentemente. Olvidemos el pasado, y prefiramos el presente. El tiempo que nos sucede, que nos empuja, que nos olvida… vengativo de mi risa… inmodesto de tu sonrisa. 

Sucederá lo que prefiero, lo impostergable, lo que ya viene sin relámpagos sin sonidos… conmigo contigo. Y allí estaré esperando sentado con un libro… jugando a morir por vos, para siempre.

                                                                 Sandra Yeníbr Arenas Castro