Te espío cuando estoy amando tu piel... quiero complacerte de mil maneras, por eso siempre estoy pendiente de que te sientas una mujer amada por completo. No puedo evitar atesorar cada minuto que te tengo, porque el tiempo es muy corto para tantas cosas que guarda mi corazón.Así lo siento como un instante colmado no sólo de caricias, además de cariños que me recorren todita sin compasión... Lo bello de nuestros encuentros es que el amor se hace nosotros...
Es decir, ya no eres tú ni yo soy yo, somo nosotros... Fundidos en el instante de entrega total!
Lo confieso es único y maravilloso a mi ser de mujer...
Privilegiada ante tanto hombre asido a mis piel.
Ahora, vete a dormir... dedícame un pensamiento en tu sueños. Esta noche quiero ser un bucanero que te rapta y te hace suya sobre la arena caliente, recorriendo con su barba tu cuerpo de doncella y te doblega con caricias hasta doblegar tu doncellez y lograr que participes en el antiguo rito del vaivén del mar.
La barca hacia la nave naufraga y nos deja en el fondo del mar... nuestro amor nos hace fantasmas y nuestra condena es amarnos siempre bajo la superficie. Los marinos tejen historias durante siglos, pues en esa ensenada, hay siempre dos luceros al amanecer que parecen llorar. No saben que son gemidos de amor y no el dolor de la desesperanza.
La barca hacia la nave naufraga y nos deja en el fondo del mar... nuestro amor nos hace fantasmas y nuestra condena es amarnos siempre bajo la superficie. Los marinos tejen historias durante siglos, pues en esa ensenada, hay siempre dos luceros al amanecer que parecen llorar. No saben que son gemidos de amor y no el dolor de la desesperanza.
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